El ‘Yatekomo’ y el Tenorio

Lo tradicional tiene sus detractores y sus valedores.

Dicho así, el asunto no deja de ser la constatación de que la sopa de la abuela suscita adhesión hasta la lágrima de algunos mientras que otros son más del Yatekomo. Y bien podría quedar así.

Claro que bien pudiera ser que el asunto no sea estrictamente la sopa. Podría ser que la abuela estuviera dispuesta a calentar un yatekomo con tal de disfrutar de los nietos. Porque quizá era eso y no la sopa; la sopa era el mecanismo. Y ni Mafalda ni los conservadores de la sopa lo han entendido y de ahí que se enzarcen sin llegar al fondo de la cuestión. Continuar leyendo «El ‘Yatekomo’ y el Tenorio»

Yihad 2.0 y Averroes

En cuestión de tendencias soteriológicas pocas propuestas hay más modernas, como señala Fabrice Hadjadj, que la salvación “digital” que se propone desde el yihad 2.0 actual.

Para el hombre moderno todo está a un golpe de clic y de teclado. Pulsas aquí y allá y encargas unas pizzas, lanzas una cabeza nuclear o provocas un terremoto financiero. Para muchos píos musulmanes conversos de hoy en día, también. Haces “clic”, oyes “boom” y subes directamente al cielo. Pero, ¿es así como hay que entender la yihad? Continuar leyendo «Yihad 2.0 y Averroes»

Familias al borde de un ataque de nervios

«Estoy desbordada. No doy abasto. Estoy defraudando a mis hijos. No puedo más…».

¿Quién no ha oído o dicho alguna vez algo parecido? Recientemente, a la salida del colegio, una madre se lo decía a otra. Me dio pena porque se notaba que lo estaba pasando mal. Estaba realmente agobiada. Continuar leyendo «Familias al borde de un ataque de nervios»

Ni un pelo de tonto en la cancha del independentismo


Érase una vez un club de tenis con múltiples canchas para el uso y disfrute de sus socios. Un grupo de ellos solía frecuentar una de las canchas mejor equipadas situada en un promontorio no muy elevado al norte del club. Su lejanía propició que los jugadores habituales forjaran ciertos lazos de amistad. De vez en cuando se echaban unas risas porque había un factor común entre ellos: lucían pobladas melenas. El azar así lo había querido y hasta les permitía reconocerse de lejos. No es que fuera algo muy importante pero poco a poco se convirtió en un signo de reconocimiento. Continuar leyendo «Ni un pelo de tonto en la cancha del independentismo»

Paisaje de tonto con niño

La indignación moral es la estrategia tipo de los idiotas para dotarse de dignidad moral.

Marshall McLuhan.

Esta frase del genio y erudito canadiense debería estar grabada a punzón en las mesas de las redacciones de periódicos y medios de comunicación audiovisuales, pero mucho me temo que la lectura y análisis de la obra de McLuhan haya dejado de ser obligatoria en las facultades españolas de ciencias de la información, a tenor de lo que estamos leyendo y escuchando estos días tras el intento de golpe de Estado en Cataluña. Continuar leyendo «Paisaje de tonto con niño»