La red que nos pesca

Para los nativos de internet, la vida sin conexión no merece la pena ser vivida y no hay castigo más cruel que prohibirle el acceso a Instagram a un adolescente. La tecnología 5G está a la vuelta de la esquina, con una velocidad de conexión y un acortamiento de la latencia que dejará en ridículo lo que conocemos hasta ahora y ya está a las puertas la ´IoT´ (Internet of the Things), el ´internet de las cosas´, angloacrónimo referido a un estado del mundo en que las ´cosas´ parlotearán continuamente entre sí y se chivarán de todo lo que les pase a ellas y a su alrededor.
Hace poco también nos llegaba noticia de un tipo muy listo, muy listo, que ha sido capaz de incrementar estratosféricamente su cuenta corriente reventando la seguridad informática de diversos bancos en varios países, calculándose su fraude en miles de millones de euros. Y todo desde su casa en Alicante (hay que ver lo que da de sí a algunos la conexión a internet). No sin cierta envidia por las habilidades de ese trujimán de la informática, tenemos que reconocer que inmediatamente se recrudece en nosotros una increíble sensación de desprotección ante este nuevo mundo. Y no es que temamos demasiado por el estado de nuestras tristes cuentas de ahorro, sino por los graves riesgos a los que aboca una vida completamente dependiente (e in crescendo) de bases de datos accesibles telemáticamente. Y eso sin dejar de reconocer que esta maravilla tecnológica, al ponernos en disposición de tanta información, como nunca antes, bien usada, también nos pone en disposición de mucho bien, como nunca antes. Continuar leyendo «La red que nos pesca»

Libertad para rebuznar

«La libertad es algo tan grande que no cabe en los cerebros estrechos. Por tanto, el excedente se desborda convertido en algo nauseabundo».

Roberto Gómez Bolaños. Cómico, escritor, director y dramaturgo mejicano  (1929– 014).

He leído decenas de artículos calificando como censura la condena que dictó la Audiencia Nacional contra uno que dice que canta y que se hace llamar Valtonyc. Sin embargo, ninguno de estos paladines de la libertad de pensamiento ha tenido el detalle de transcribir las ´canciones´ en cuestión para que seamos los lectores quienes podamos dilucidar en libertad si, efectivamente, hay censura hacia una forma de expresión artística, o por el contrario, defensa legítima y su consiguiente castigo ante lo que puede ser un atentado al honor de personas e instituciones o enaltecimiento del terrorismo. En una de ellas, encargo expreso de Pablo Manuel Iglesias para el programa de televisión La Tuerka, dice textualmente el pollo: «El rey Borbón y sus movidas, no sé si cazaba elefantes o iba de putas. Son cosas que no se pueden explicar, como que para hacer de diana empleaba a su hermano y mientras doña Sofía follando».

En otra, dice: «tu bandera española está más bonita en llamas, igual que un puto Patrol de la Guardia Civil cuando estalla». También, dedicado a Bauzá, político del PP en Baleares: «Bauzá debería morir en una cámara de gas, pero bah!, eso es poco, su casa, su farmacia, les prenderemos fuego». Creo que como muestra es bastante.

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Peter Pan, internauta

Los millennials son lo más. Las cosas como son. No faltarán gentes ignorantes del inglés o simples socarrones que no atinen a ver la diferencia entre un noble millennial y un simple mileurista. Y no. Mileuristas los hay de distintas generaciones pero el millennial (mileurista o no) tiene caché, es palabra distinguida que refiere a gente fina e ilustre: son toda una generación.

En mi etapa escolar estudiábamos la generación del 98 o del 27, gentes que habían nacido más o menos en la misma época y entre las que se apreciaba unas características semejantes ante un quehacer común (la poesía, el ensayo). Coincidencia en el tiempo pero sobre todo similar enfoque o talante viene a ser, en definitiva, lo que permite hablar de una generación determinada.

Cuando las vidas eran ríos que iban a dar mansamente al mar, la generación de los abuelos coincidía con la de sus hijos y veía alborear la de sus nietos. Y los abuelos eran venerados porque sabían más de la vida. Hoy la cosa va más rápida: las ciencias adelantan una barbaridad y las aguas del río de la vida bajan briosas y turbulentas. De modo que los de mi generación hemos visto desfilar ya a los muchachos de la generación X, la Z y la T, aparte de los millennials (la generación Y) que, como todo el mundo sabe, se sitúan entre la X y la Z. Continuar leyendo «Peter Pan, internauta»

The show must go on

Todos tenemos momentos importantes en nuestra vida. Momentos que suponen un antes y un después. De entre todos esos, sin duda alguna, uno de los que va a marcar un verdadero punto de inflexión llega cuando la paternidad llama a tu puerta. Ya no se presenta tocando con el puño, hoy la vemos llegar en el moderno videoportero 3D oyendo sus latidos en dolby surround sin importar que aún sea del tamaño de una uña.

En ese momento, piloto automático ya conectado, entramos en un ironman de descubrimientos y aprendizajes, de cambios y decisiones, de sacrificios y emociones que van a durar toda la vida.

Así es. Al igual que la distribución de la casa y el coche lo harán, nuestra vida ya ha cambiado. Pero ¡que no cunda el pánico! Churchill ya lo anticipó Continuar leyendo «The show must go on»

Prohibido prohibir

Ha pasado mucho tiempo desde que este lema de mayo del 68 francés irrumpió en nuestras vidas. En general, la mayor parte de las sociedades occidentales están de acuerdo con el principio general de que las prohibiciones deben ser las menores posibles y que la libertad debe ser uno de los principios básicos sobre los que se asienten las relaciones sociales.

Sin embargo, hoy día, una de las libertades fundamentales en cualquier sociedad democrática, que es la libertad de expresión, está amenazada. Desde luego que tampoco nadie en su sano juicio discute que esta libertad de expresión no es absoluta, sino que debe tener ciertos límites. Estos límites deben estar relacionados con la generación de odio y de violencia a través de las palabras. Pero ya está. El resto de temas, que son la gran mayoría, pueden y deben ser discutibles y discutidos desde la moderación, el respeto hacia el que no opina igual y la escucha atenta de los argumentos planteados. Continuar leyendo «Prohibido prohibir»